Transportistas reciben con optimismo la nueva fuerza de seguridad del servicio urbano

Tegucigalpa, 11 de enero. La nueva Fuerza Nacional de Seguridad del Transporte Urbano (FNSTU) arrancó hoy para combatir la extorsión y otros delitos cometidos por maras y pandillas en este rubro, en una iniciativa de respuesta del presidente Juan Orlando Hernández que fue recibida con optimismo por empresarios y dirigentes del sector.

Esta unidad vendrá a beneficiar a la población que en un 70 por ciento utiliza el transporte urbano; comenzará a operar con 500 agentes en Tegucigalpa y luego se extenderá a San Pedro Sula, La Ceiba, Santa Rosa de Copán y otras ciudades.

La FNSTU la integran las Fuerzas Armadas, el Ministerio Público, el Gabinete Sectorial de Seguridad y Defensa, la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina), el Poder Judicial, la Dirección Nacional de Investigación e Inteligencia y la Policía Nacional.

Una respuesta esperada

El dirigente del transporte urbano Gerardo Aguilar apuntó que esta nueva fuerza podrá atacar y atender los problemas que han acontecido en las unidades de buses.

“Hemos sufrido por una década el crimen y ahora vemos una respuesta directa en favor del transporte. Gracias, señor Presidente, por esta iniciativa que busca mejorar la calidad del transporte y la seguridad de los usuarios”, resaltó Aguilar.

Pedro Aguilar, dirigente del rubro de taxis, sumó que “apoyamos esta unidad y esperamos que se pueda generar un ambiente de tranquilidad y paz en las unidades de transporte público”.

Asimismo, Jorge Lanza, dirigente de transporte urbano, señaló que “venimos a mostrar nuestro apoyo a esta unidad. Creemos que con el apoyo de todo el sector y el esfuerzo del Gobierno se podrá generar un ambiente de seguridad a los usuarios de buses y taxis en todo el país”.

Desarticular maras y pandillas

El presidente Hernández señaló que “vamos a iniciar hoy con esta nueva Fuerza Nacional de Seguridad del Transporte Urbano, que tiene como objetivo principal atacar y desarticular las maras y pandillas que por años han aterrorizado este rubro”.

“Perdimos 67.000 vidas por un fenómeno delictivo que sufrimos en los últimos 15 años. Jamás debemos ver eso como una costumbre, porque una vida no tiene precio y menos tantas vidas que se perdieron a causa del crimen”, remarcó.

“Ni la guerra del 69, ni la guerra fría, ni el huracán Mitch dejaron tantas muertes como este fenómeno delictivo. Estamos hablando de un problema completo y quizá se daba reconocer la indolencia, desidia y abandono de la gente en este sector”, reflexionó Hernández.

Confianza a la ciudadanía

El jefe de Estado puntualizó que, “como he dicho en los últimos días, vamos de frente ante el fenómeno de las maras y pandillas, que por muchos años le han hecho mucho daño al pueblo hondureño y, en el caso de la extorsión, a los dueños del transporte y a sus motoristas”.

“Con esta nueva fuerza buscamos darle nuevamente la confianza a la ciudadanía para que pueda hacer uso de estas unidades sin ningún temor”, enfatizó Hernández.

“Debemos dimensionar el problema de violencia en todo el país y en el mismo caso el que han vivido en el sector transporte; muchos murieron por esas máquinas de matar y por eso ahora queremos construir una institucionalidad que se coordine para obtener mejores resultados”, argumentó el mandatario.

Agregó que “tenemos que levantar a flor de piel y saber qué es lo prioritario y eso implica cuidar la vida de los ciudadanos; sin seguridad no hay crecimiento económico, ni inversiones ni desarrollo para las regiones”.

Pormenorizó que cada bus urbano contará con un botón de pánico, el cual algunos ya han instalado, como también cámaras de seguridad, y al momento en que mareros o pandilleros se suban a cobrar la extorsión o a asaltar a los pasajeros, de forma inmediata los miembros de la FNSTU se harán presentes y procederán a capturar a estos delincuentes o a darles seguimiento.

Hernández destacó que se trabajará de manera coordinada con el sistema de emergencias de atención integral 911 y con la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas, y de manera paralela con la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y la Dirección Nacional de Investigación e Inteligencia.