Honduras avanza en la capacidad de investigación y el combate de bandas criminales y narcotráfico

  • El Gobierno del presidente Hernández fue quien “inició una depuración en 2016 para remover a los oficiales corruptos o no calificados del servicio” policial.
  • “El Gobierno de Honduras continúa sus esfuerzos para desarrollar la capacidad para combatir el tráfico de drogas y para aumentar las incautaciones e interrumpir las redes delictivas”.
  • “Las incautaciones de drogas por parte de la Policía en 2018 superaron los niveles de 2017” gracias a la interoperatividad de las entidades gubernamentales para combatir el tráfico de drogas.
  • La voluntad política del Gobierno de Honduras para combatir el narcotráfico y para coordinar con las agencias de cumplimiento de la ley de los EE. UU. sigue siendo alta.
  • La Tasa de Seguridad “ayudó” a las instituciones clave de aplicación de la ley.
  • “El Gobierno de Honduras, como parte de la política gubernamental, no fomenta ni facilita la producción o distribución de drogas ilícitas, ni está involucrado en el lavado de las ganancias de la venta de drogas ilícitas”

 

 

Tegucigalpa, 5 de agosto. Honduras avanzó y mejoró su capacidad investigativa, así como en interacción de los cuerpos de seguridad y justicia para combatir a las organizaciones criminales y del narcotráfico.

 

Así lo estableció textualmente la Oficina de Narcóticos Internacionales y Asuntos de Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos, en su informe anual Estrategia Nacional de Control de Narcóticos.

 

Como producto de ese avance, el mismo informe estableció que “los Estados Unidos trabajan en estrecha colaboración con las autoridades hondureñas para mejorar la capacidad de brindar seguridad y justicia a sus ciudadanos y combatir el narcotráfico”.

 

“En 2018, Honduras avanzó en la mejora de la capacidad de investigación y la interoperatividad de las fuerzas de seguridad para combatir a las organizaciones criminales”, dice textualmente el informe.

 

El presidente Juan Orlando Hernández, desde el inicio de su primer mandato en el año 2014, demandó de los países productores y consumidores de droga que aceptaran su responsabilidad compartida aunque diferenciada.

 

En diversos foros internacionales, el gobernante hondureño ha advertido que no se puede bajar la guardia ante un enemigo tan poderoso que amenaza inclusive la estabilidad social y la democracia de los países.

 

Los ilimitados recursos con los que cuentan los narcotraficantes obligan a los países a actuar en conjunto para enfrentar a un enemigo de mil cabezas, que todos los días evoluciona en sus estrategias criminales, ha advertido el mandatario hondureño.

 

Logros

 

Cabe destacar que en los últimos cinco años Honduras ha extraditado a más de una veintena de hondureños y más de una decena de investigados se entregaron o fueron capturados para responder ante la justicia de Estados Unidos.

 

Además, se han destruido más de 233 pistas clandestinas usadas por el narcotráfico, se han desmantelado 14 narcolaboratorios y se desarticularon cinco carteles del narcotráfico que eran intocables en Honduras (Cachiros, Valle Valle, Valle de Sula, Olancho y Cartel del Sur).

 

La Oficina de Narcóticos Internacionales y Asuntos de Aplicación de la Ley recomienda al Gobierno de Honduras “continuar su camino para reformar sus instituciones, acelerar los procesos judiciales y proporcionar recursos adecuados a los operadores del sector de la justicia para lograr un mayor éxito contra las organizaciones de narcotráfico”.

 

En los últimos años, bajo el liderazgo del presidente Hernández, ya desde que dirigía el Congreso Nacional (2010-2014), se aprobaron más de una veintena de leyes e instrumentos para robustecer el sistema de seguridad, investigación, fiscalización y justicia.

 

Entre estas medidas destacan:

 

  • Ley sobre Privación Definitiva del Dominio de Bienes de Origen Ilícito (El 16 de junio de 2010).
  • Ley contra el Financiamiento del Terrorismo (El 11 de diciembre de 2010).
  • Reforma al artículo 102 de la Constitución que impedía la extradición (enero de 2012).
  • Ley de Protección de la Soberanía del Espacio Aéreo (3 de marzo de 2013).
  • Creación de la Policía Militar de Orden Público (24 de agosto de 2013).
  • Creación de la policía élite Tigres para combatir el crimen organizado (Enero de 2014).
  • Creación de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina) (24 de febrero de 2014).
  • Ley General para la Superintendencia para la Aplicación de Pruebas de Evaluación de Confianza (6 de marzo de 2014).
  • Creación de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (18 de marzo de 2014).
  • Dirección Nacional de Seguridad Aeroportuaria (DSA) (23 de julio de 2014).
  • Ley Especial contra el Lavado de Activos (30 de abril de 2015).
  • Decreto de emergencia para la Depuración de la Policía Nacional (8 de abril de 2016).
  • Nueva Ley Orgánica de la Policía Nacional (30 de mayo de 2017).

El Gobierno del presidente Hernández impulsó, pese a la oposición interna y externa, el escudo marítimo, aéreo y terrestre para combatir el narcotráfico.

 

Para fortalecer el escudo aéreo, inclusive se aprobó la Ley de Protección de la Soberanía del Espacio Aéreo, el 3 de marzo de 2013, generando reacciones adversas inclusive de países aliados en la lucha contra el narcotráfico.

 

Tasa de homicidios


El informe también reconoce que la tasa de homicidios sigue disminuyendo en Honduras.

 

Por haber descuidado la seguridad, desde el año 2006, Honduras llegó a convertirse en el país más violento del mundo, con una tasa de homicidios de 90 por cada 100.000 habitantes.

 

En los últimos años, Honduras logró reducir la tasa a 40 homicidios por 100.000 habitantes, es decir, una reducción de más de 50% calificada como “milagrosa” porque ningún otro país en el mundo había logrado eso en tan poco tiempo.

 

Aunque se han alcanzado los niveles de seguridad que había a finales de 2005 (gestión Maduro), la tasa de 40 sigue siendo elevada, ya que la media mundial oscila entre 8 y 10 muertes por cada 100,000 habitantes.

 

Para seguir fortaleciendo la lucha contra la violencia y la criminalidad, recientemente el presidente Hernández anunció que se aumentaría los presupuestos de los cuerpos de seguridad, sin afectar otras partidas presupuestarias que son clave para el desarrollo nacional.

 

Esta pretensión de inmediato generó reacciones adversas entre sectores políticos de oposición, que desde un inicio se han opuesto a todas las medidas anticrimen impulsadas por el Gobierno.

 

Pandillas

 

De acuerdo al informe, las pandillas callejeras criminales transnacionales, como la Mara Salvatrucha (MS-13) y barrio 18, “no son una parte significativa de la cadena logística internacional de drogas, excepto como facilitadores de envíos a través de Honduras y pequeños distribuidores locales”.

 

El Gobierno del presidente Hernández ha intensificado el combate contra las maras y pandillas,  y ha enviado a muchos de sus cabecillas a las cárceles de máxima seguridad, a cuya construcción también se opusieron sectores políticos de oposición.

 

Incautaciones

 

El informe también reconoce que la reestructuración de la Policía, la mejora producto de la capacitación investigativa y operativa tanto de la Policía como del Ministerio público, así como la formación de grupos de trabajo interinstitucionales para atacar a los traficantes, “aumentaron la interoperatividad de las entidades gubernamentales para combatir el tráfico de drogas”.

 

“Las incautaciones de drogas por parte de la Policía en 2018 superaron los niveles de 2017”, reconoce el informe.

 

Depuración policial

 

Asimismo, la Oficina de Narcóticos Internacionales resalta que fue el Gobierno del presidente Hernández quien “inició una purga (depuración) en 2016 para remover a los oficiales corruptos o no calificados del servicio”.

 

El informe señala que “5.218 oficiales de la Policía fueron retirados de sus funciones a partir del 1 de noviembre de 2018” (A la fecha la cifra supera los 6.000).

 

La Oficina de Narcóticos reconoce que, pese a algunas debilidades, “el Gobierno de Honduras continúa sus esfuerzos para desarrollar la capacidad para combatir el tráfico de drogas y para aumentar las incautaciones e interrumpir las redes delictivas”.

 

Voluntad política

 

El informe también reconoce la “alta” voluntad política del Gobierno de Honduras para combatir el narcotráfico y para coordinar acciones con las agencias de cumplimiento de la ley de los Estados Unidos.

 

Los retos para el control de drogas siguen siendo importantes y es por ello que el propio presidente Hernández ha afirmado que no se puede retroceder en esta lucha.

 

Tasa de seguridad

 

En el caso de la tasa de Seguridad, instituido en 2014, el informe del Departamento de Estado reconoce que surge para “compensar los desafíos de financiamiento para las agencias de seguridad”.

 

El informe indica que la Tasa de Seguridad “ayudó” a las instituciones clave de aplicación de la ley y hasta advierte que “los fondos son inadecuados para satisfacer las necesidades significativas de personal, equipo y tecnología requeridas para abordar el tráfico de drogas en Honduras”.

 

Se destaca que la asistencia de los Estados Unidos a Honduras ha sido clave para unidades de Policía, para la formación de grupos de trabajo interinstitucionales, el desarrollo de capacidades en materia de justicia penal, el intercambio de información y la capacitación.

 

Todos estos apoyos “proporcionaron una base para que las instituciones gubernamentales coordinen sus esfuerzos en la lucha contra el tráfico de drogas ilícitas”, añade.

 

Incautaciones

 

El informe subraya que, “durante 2018, el Gobierno de Honduras hizo hincapié en las operaciones interinstitucionales centradas en áreas geográficas específicas que experimentaron picos en la actividad delictiva”.

 

“Estas operaciones han resultado en un alto número de arrestos, incautaciones de armas y confiscaciones importantes de marihuana”, dice el informe 2019.

 

También reconoce que la unidad de élite de la Dirección de Fuerzas Especiales Tigres “ha sido fundamental para brindar el apoyo operativo y táctico requerido para estas operaciones”.

 

Dirección antinarcóticos

 

Además, el informe dice que la “la Dirección de Antinarcóticos de la Policía, creada en 2018, comenzó sus operaciones tácticas en septiembre con el apoyo de otras direcciones de la Policía”.

 

Hasta octubre, la DNPA tenía 135 empleados, la mayoría de los cuales eran graduados recientes de la Academia de Policía u oficiales con experiencia limitada en operaciones de drogas.

 

En enero de 2018, la Policía Nacional trasladó la Fuerza de Tarea contra Delitos Financieros (OPIF) de la Dirección de Investigaciones Policiales a la DNPA para abordar los aspectos financieros de las investigaciones de drogas.

El Gobierno de los Estados Unidos proporciona asesoría a la DNPA en las áreas de desarrollo organizativo, intercambio de información entre los directores, planificación operativa e investigaciones financieras.

 

Investigación criminal

 

La Escuela de Investigación Criminal también es apoyada por los Estados Unidos. Ofrece  cursos sobre la clasificación de drogas ilícitas, farmacología, laboratorios clandestinos, precursores químicos y métodos de tráfico, e incorpora temas de control de drogas en todos los otros cursos ofrecidos.

 

El informe resalta que el Congreso Nacional aumentó el presupuesto de esta Escuela de Investigación de aproximadamente 20.000 dólares en 2016 a 1,3 millones de dólares en 2018.

 

“El Gobierno de Honduras también está invirtiendo, con el apoyo de los Estados Unidos y de donantes internacionales, en una academia de capacitación especializada que incluirá una escuela dedicada a la capacitación contra las drogas”, reconoce la Oficina Antinarcóticos.

 

Asimismo, el informe reconoce que “Honduras es parte de varios acuerdos regionales que se centran en el tráfico de drogas, entre ellos la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas de la Organización de los Estados Americanos y el Acuerdo Regional del Caribe sobre Antinarcóticos Marítimos. Honduras ha ratificado la Convención Interamericana sobre Asistencia Mutua en Materia Penal”.

 

Todo lo anterior demuestra el compromiso invariable que el Gobierno de la República y el presidente Hernández han tenido sobre esta temática.

 

 

 

Gobierno transparente

 

La Oficina Antinarcóticos del Departamento de Estado claramente establece en su informe que “el Gobierno de Honduras, como parte de la política gubernamental, no fomenta ni facilita la producción o distribución de drogas ilícitas, ni está involucrado en el lavado de las ganancias de la venta de drogas ilícitas”.

 

También señala que “la Comisión Especial para la Depuración y Reestructuración de la Policía completó su misión original de expulsar a los policías corruptos de la fuerza en 2017”.

 

Destaca que la Policía continúa contratando nuevos oficiales de policía para alcanzar su objetivo de 26.000 elementos para 2022, y hasta octubre de 2018 se contaba con unos 18.500 oficiales.

 

Cooperación

 

El informe también destaca que Estados Unidos brinda asistencia a través de la Iniciativa de Seguridad Regional de Centroamérica (CARSI) para mejorar las capacidades profesionales de las instituciones del sector justicia.

 

Estos apoyos se brindan en el marco de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica (Honduras, Guatemala y El Salvador), la cual se creó en respuesta a la demanda del presidente Hernández de que los países aceptaron su responsabilidad compartida aunque diferenciada.

 

“El objetivo general de la asistencia de los Estados Unidos es reforzar las instituciones del sector de justicia y seguridad de Honduras para que puedan dar cuenta de la seguridad, la estabilidad y la prosperidad de su país”, dice el informe.

 

“El Gobierno de Estados Unidos proporciona asesoría y apoyo logístico a varias  direcciones de la Policía y los militares para mejorar las capacidades del país anfitrión para investigar y desbaratar el tráfico de drogas en Honduras”, agrega.

 

Concretamente, Estados Unidos entrena y equipa a la Policía Nacional, unidades especiales, Fuerza de Tareas contra los Crímenes Violentos, la Unidad Nacional Antisecuestro, Policía Tigres y el Grupo de Operaciones Tácticas Especiales (GOET).

 

De interés

 

  • Estados Unidos mantiene un acuerdo bilateral con Honduras para suprimir el tráfico ilícito por mar, que incluye disposiciones para embarque, los transportistas, el seguimiento, el ingreso para investigar, el sobrevuelo, orden de aterrizaje y el uso de plataformas de terceros.

 

  • Honduras participa regularmente en las cumbres semestrales multilaterales marítimas contra las drogas, que reúnen a profesionales antidrogas de casi 25 países y más de 65 organizaciones internacionales que se extienden a lo largo de América del Norte, Central y del Sur, y Europa.