Beneficiados por la Operación Honduras Solidaria: Agradecimiento y emoción afloran entre habitantes de Los Pinos al recibir raciones de alimentos

– “Esto es como una bendición del cielo”, expresa Marleni Sierra.

– “Muchas gracias, es algo que nos servirá de mucho”, dice María del Rosario Rueda.

– “Esta bolsa de comida es de gran ayuda”, manifiesta Santos Canales.

 

Tegucigalpa, 25 de marzo. Con mucho agradecimiento y emoción recibieron hoy los vecinos de la colonia Los Pinos de Tegucigalpa la entrega de alimentos de la Operación Honduras Solidaría, que dotará de Sacos Solidarios a más de 800.000 familias pobres, unos 3,2 millones de personas, que por la situación que atraviesa el país por el coronavirus no pueden salir de sus casas, lo que agrava sus condiciones de vulnerabilidad.

La Operación Honduras Solidaria es una iniciativa del presidente Juan Orlando Hernández que busca reducir esa vulnerabilidad, como parte de las medidas sanitarias, económicas y de seguridad implementadas por su Gobierno para contrarrestar el coronavirus

Marleni Sierra y María del Rosario Rueda son dos vecinas de Los Pinos cuya suerte cambió con la llegada de los alimentos, pues no han podido realizar sus actividades -venta de golosinas y comida las primeras, y lavado y planchado la segunda- durante el periodo de cuarentena decretado por el Gobierno para combatir la propagación del coronavirus.

A las 7.30 de la mañana, doña María del Rosario, de 65 años y con más de 20 años de residir en la colonia Los Pinos de Tegucigalpa, salió a atender a la brigada compuesta por las Fuerzas Armadas, Copeco, Guías de Familia y dirigentes comunales, para recibir su saco de comida para 15 días.

“Muchas gracias, es algo que nos servirá de mucho”, dijo con una sonrisa tímida al recibir el saco de comida en la puerta de su casa.

 

 

“Yo lavo y plancho ropa, pero por la cuarentena no había podido salir a comprar comida”, dijo doña María del Rosario, ataviada con vestido rosado y lentes color verde, residente en el Bloque A, uno de los sectores más vulnerables de Los Pinos, y cuya casa está ubicada en la falda de una de las muchas colinas que hay en el sector.

Doña María del Rosario fue una de las primeras 300 beneficiarias sorprendidas al recibir muy temprano en la mañana los alimentos en su casa, situada en una zona donde hay que subir en automóvil con doble tracción y por una calle en la que apenas puede transitar un vehículo.

“Casi no tenía comida. En mi casa somos tres personas y al no salir a trabajar, no había podido obtener más comida. Gracias al presidente y a los que han colaborado para traernos esta comida hasta la casa”, dijo con una mirada también de agradecimiento.

Comida que se deberá estirar

En el Bloque F Los Pinos, doña Marleni Sierra, de 58 años, no pudo ocultar la emoción de recibir alimento en su hogar. Tenía todo en la mesa listo para ordenarlo en las alacenas que lucían vacías.

“Yo vendo golosinas, burritas, tacos, carne, pero estos días no había podido vender, tenía muy poca comida y esto es como una bendición del cielo”, dijo doña Marleni en el momento en el que empezaba a guardar la comida.

“Son muchas cosas, y habrá que cuidar la comida y estirarla hasta donde podamos porque no siempre se recibe comida así como la hemos recibido hoy, en la puerta de la casa”, manifestó Sierra, una madre que convive con tres personas más en su casa, pero solo ella lleva sustento al hogar.

Luego doña Marleni dijo muy emocionada: “Le doy gracias a Dios porque el presidente Hernández ha tenido en su corazón el sentimiento para darnos de comer, por mientras pasa esta crisis que estamos viviendo”.

“Nunca esperaba recibir esta comida en la casa, pero gracias a Dios, al presidente y todos los que han colaborado para traer estos alimentos hasta nuestros hogares”, manifestó doña Marleni sumamente emocionada.

 

 

La Operación Honduras Solidaria busca llevar suministros de alimentos a más de 800.000 familias, con 800.000 raciones de comida y que alimentará a más de 3.2 millones de hondureños que viven en condiciones de vulnerabilidad.

12 días sin salir, una bendición

Con más de 30 años de residir en Los Pinos, don Santos Canales también se mostró muy agradecido, porque “tenía 12 días sin salir de la casa y ya no teníamos casi nada. Hoy recibimos esta bolsa de comida y es de gran ayuda para nosotros los que ya no trabajamos”.

Don Santos vive a unos 25 metros de la casa de doña María del Rosario, convive con cuatro personas más y relató que “ya teníamos necesidad de ir a buscar comida, aunque fuera a la pulpería; gracias a Dios ya no tengo que salir”.

También dijo: “Le pido a la gente que tenga calma, porque son pocos los que andan distribuyendo la comida, pero así como llegaron aquí a mi casa, van a llegar donde ellos. Deben tener paciencia y no salir de sus casas”.

Cuando el efectivo del Ejército que llevaba el Saco Solidario tocó a su puerta, don Santos estaba intentando sintonizar noticias en un viejo radio. “Me agarraron de sorpresa, pero ha sido una agradable sorpresa, muchas gracias por traernos esta comida”, expresó.

Como Marleni, María del Rosario y Santos, jefes de familia en hogares pobres, miles de hondureños podrán recibir el alimento en la puerta de su casa, lo cual garantiza su seguridad porque uno de los objetivos del Gobierno del presidente Hernández es que las familias permanezcan en sus hogares para evitar la propagación del coronavirus en el país.

La Operación Honduras Solidaria buscará favorecer a los hogares más pobres de la nación con suministros de alimentos para no menos de 30 días, en dos entregas, entre los que destacan no menos de 20 productos no perecederos, así como artículos de higiene, entre otros.