*Patrullas marítimas, el brazo armado contra la criminalidad en el litoral atlántico* 

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•  Las unidades de reacción rápida están en perfectas condiciones para ejercer la soberanía, combatir el narcotráfico y cuidar los bancos de pesca.
•  Las patrullas de mayor calado, como la Morazán y Lempira, también están aptas para trabajar en misiones de hasta 30 días.
•  Los buques Gracias a Dios y Cabañas se mantienen activos en labores de defensa nacional, lucha contra el crimen organizado y ayuda humanitaria.
*Tegucigalpa, 23 de mayo* . Con su flota a punto para cualquier misión, la Fuerza Naval de Honduras mantiene con sus patrullas marítimas el control de las aguas territoriales y la lucha frontal contra el narcotráfico, como lo demuestra el fuerte golpe que dio recientemente al decomisar 95 kilos de cocaína en una operación conjunta con la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) y otros órganos de seguridad.
El pasado 17 de abril, el narcotráfico sufrió este golpe contundente de la Fuerza Naval con el decomiso de 95 kilos de cocaína que eran trasladados en tres embarcaciones pequeñas y fueron  incautados tras una persecución de varias millas náuticas.
El decomiso de droga fue simultáneo en La Ceiba y Puerto Cortés, gracias a que las patrullas marítimas están trabajando en un 100 %, labor que comprende jornadas arduas y bien planificadas de la institucionalidad, facilitadas porque se cuenta con mejor equipo para contrarrestar el delito.
Los narcotraficantes pretendían trasladar la cocaína de La Ceiba a Puerto Cortés, pero debido a los constantes patrullajes las tres lanchas fueron interceptadas antes de que bajaran la droga a tierra firme o la traspasaran a otra embarcación para llevarla hacia otro país.
A ese golpe del 17 de abril se le deben agregar continuos operativos en todo el litoral atlántico, porque la orden de las autoridades es que las patrullas marítimas accionen permanentemente contra el crimen organizado.
Para el éxito de esa tarea “el punto principal tiene como base el hecho de que en la actualidad todas las unidades se encuentran en perfecto estado y de esa manera se contribuye en la reducción de los hechos delictivos de manera significativa”, informó el capitán de Corbeta Jhony Sibrián.
El cuerpo marítimo de Honduras sigue mostrando control de las aguas nacionales para combatir la criminalidad, ejercer soberanía y cumplir con labores humanitarias, entre otras muchas obras.
El capitán Sibrián afirmó que las patrullas oceánicas Lempira y Morazán están en excelentes condiciones para ejercer las operaciones requeridas a fin de cumplir la misión constitucional de la Fuerza Naval de Honduras.
El oficial explicó que las dos patrullas “cumplen con sus roles de trabajo con toda normalidad, en misiones de 30 días, de manera alterna, para realizarles el respectivo mantenimiento y que permita labores continuas”.
 *Control total*
Según Sibrián, la base naval de Puerto Cortés tiene entre sus obligaciones combatir el narcotráfico, el control de la pesca ilegal, la inspección y control de las áreas protegidas, así como trabajar de manera coordinada con las entidades estatales que soliciten apoyo.
Refirió que los 95 kilos de cocaína decomisados en abril fueron procesados según la ley hondureña, tras un trabajo de conjunto con el Batallón de Infantería Marina y la ATIC.
Sibrián subrayó que no se baja la guardia en el control de trasmallos, así como de embarcaciones menores, para que cumplan con todas las leyes de pesca, porque se cometen muchos ilícitos por parte de algunos pescadores.
 *Hacer cumplir la ley*
El oficial de la Naval señaló que en las barras, los puntos de encuentro entre el mar y los ríos, también se cometen muchos actos delictivos y siempre existe la necesidad de montar operativos importantes de seguridad, sin horarios, porque incluso hay operaciones sorpresa.
Relató que uno de los puntos que requiere mucho cuidado es la barra del río Motagua, porque en ocasiones los presuntos criminales pretenden salir para Guatemala o entrar a Honduras, “y siempre estamos con el cuidado de mantener bajo resguardo” esa zona.
Aseguró que las URR (Unidades de Reacción Rápida, para intervención o de menor calado, como se las llama), también deben ejercer soberanía, abordaje y registro e intervenciones marítimas.
Todas esas naves pequeñas, como la Clase Caymán, la Peach, las Pantaneras, Manatí y Tiburones, se mantienen activas porque el patrullaje es constante, activo e intenso.
 *“De película”*
Dentro del escudo marítimo que ha instalado Honduras para contrarrestar la criminalidad aparece en escena una lancha adquirida en Holanda, con fondos de la Tasa de Seguridad, y que recientemente fue puesta en servicio luego de pasar por un minucioso proceso de mantenimiento.
Una vez en el mar, esta nave con equipo de última generación se volvió un transporte “de película”, evidenciando que Honduras apuesta fuerte por evitar el tráfico de drogas o la ola delictiva que sucede normalmente en los territorios costeros.
El teniente de Fragata, David Almendárez, afirmó que la nave realiza operativos diurnos buscando evitar la pesca ilegal o el tráfico de estupefacientes o misiones de búsqueda y rescate cuando se solicita la colaboración de las patrullas.
“Cubrimos la barra de río Motagua hasta Punta Sal, y contamos con un equipo envidiable”, dijo Almendárez después de haber participado con cuatro elementos más en una serie de maniobras que evidenciaron que para que alguien salga bien librado de una persecución de esta lancha requiere equipo más que sofisticado.
“No es cualquier lancha la que nos va a dejar botados, tiene que ser especial”, dijo.
Almendárez afirmó que todas las embarcaciones, de menor y mayor calado, “están en operaciones y esto nos permite obtener mayores resultados contra el crimen”.
 *Buques, también completos*
El teniente de Fragata Marvin Eduardo Ramírez, uno de los tripulantes del buque Gracias a Dios, indicó que este cumple misiones alternas con el barco Cabañas, el primero adquirido por Honduras en Colombia y el segundo en Israel.
En el momento que les corresponde, ambos buques pasan por los períodos normales de mantenimiento.
“El buque Gracias a Dios está operativo en un 100 % y solo a la espera de la siguiente misión”, dijo Ramírez.
Apuntó que la versatilidad de esa nave permite trabajar en operaciones logísticas, la última de ellas con el Programa Mundial de Alimentos, con el traslado de víveres a Puerto Lempira, en Gracias a Dios.
También comentó que tanto el Gracias a Dios como el Cabañas cuentan con lanchas rápidas que permiten realizar intercepciones o intervenciones en alta mar, ejerciendo la soberanía, o simplemente evitando que se cometan actos ilícitos que son habituales en aguas oceánicas.
Ramírez afirmó que cada vez que el Gracias a Dios o el Cabañas zarpan se aprovecha para llevar ayuda humanitaria a las regiones que piden ese apoyo porque la facilidad que ofrecen las naves permite realizar trabajo normal de seguridad y a la vez colaborar con la sociedad hondureña.
Sibrián, Almendárez y Ramírez ratificaron que toda la flota de la Fuerza Naval está en perfectas condiciones y lista para contrarrestar el delito, y por lo tanto nadie se debería asombrar si en los próximos días se anuncian nuevos y grandes golpes al crimen.
El equipo, el recurso humano y la voluntad política están a tope, afirmaron.
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